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29 julio 2012 7 29 /07 /julio /2012 21:41

1 – Introitus: Requiem aeternam

 

URBI ET ORBI, 1976-1983

Requiem æternam dona eis, Domine,

et lux perpetua luceat eis.

Te decet hymnus Deus, in Sion,

et tibi reddetur votum in Ierusalem.

 

¿Darás descanso y luz, y no penumbras,

también, Señor, al dios de la capucha?

¿Darás descanso al voltio, a la picana,

y a la mano detrás, y al submarino,

y a la voz de arresto en las callejas,

y a la voz delatora en el teléfono,

y a la firma soez, a los archivos,

a la machine à écrire, a los carbónicos,

a las puertas heladas y cerradas,

a los gritos callados para siempre?

¿Darás descanso y luz a los silencios,

no habrá de Ti nomenclatura

de silencios, el silencio de muerte, el acallado

con plástico, con barro, con mordaza,

el silencio cómplice, el silencio

de pavor no de Ti ni de las bestias?

¿Al silencio perpetuo darás luz?

¿Darás descanso y luz a las palabras

del desangre, la mierda y la gangrena?

Palabras como estas:

 

(VOZ EN OFF, PUBLICIDAD)

¿Sabe usted dónde está su hijo en este momento?

 

Palabras como estas:

 

(VOZ EN OFF, EL GENERAL VIDELA)

Pero mientras sea desaparecido no puede tener ningún tratamiento especial, es una incógnita, es un desaparecido, no tiene entidad, no está, ni muerto ni vivo, está desaparecido.

 

Palabras como estas:

 

(VOZ EN OFF, EL GENERAL IBÉRICO SAINT-JEAN)

Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores, después... a sus simpatizantes, enseguida... a aquellos que permanecen indiferentes, y finalmente mataremos a los tímidos.

 

¡No des descanso, Señor, escupe sobre

los himnantes de Sión, escupe sobre

los victimarios que degüellan sobre

las aras sucias de Jerusalén!

 

Exaudi orationem meam;

ad te omnis caro veniet.

Requiem aeternam dona eis, Domine,

et lux perpetua luceat eis.

 

Pero no escuchaste las plegarias,

quizás te complacían más los rezos

de los mitrados y los purpurados,

cuya monodia santificaba todo,

los campos muertos, los desiertos ocres

de las miles de almas en suplicio.

¿Darás descanso a Juan Pablo, el cómplice

y ahora cuasi santo?

¿Darás descanso, Señor, a Pío Laghi,

a Primatesta, a Bergoglio, a Laguna,

a tus ministros de

la felatio a los ídolos de carne,

que empuñaron el hielo y la metralla?

 

¡No des descanso, Señor, escupe sobre

los himnantes de Sión, escupe sobre

los victimarios que degüellan sobre

las aras sucias de Jerusalén!

¡No des descanso, Señor, tampoco

a las víctimas, ni les des el cielo,

ni el infierno ni la desmemoria!

¡Abre sus fosas en los lechos del Río,

del Mar Atlántico de las sirenas turbias,

de los desiertos, de los fachinales,

de la pampa zooal, de los senderos

perdidos en la selva!

¡Sus huesos une como en la Visión

de Ezequiel en Babel! ¡Aún calcinados,

aún dispersados, corroídos, yertos!

¡No des descanso ahora, ese descanso

que borra nombres, rostros, pieles,

sudores acres pero distinguibles:

no los queremos en las sendas de los puros,

no los queremos cargados con las liras

angélicas: los queremos presentes, como entonces,

Señor, no los tuviste!

 

(¡No des descanso, Señor, escupe sobre

los himnantes de Sión, escupe sobre

los victimarios que degüellan sobre

las aras sucias de Jerusalén!)

 

2 – Kyrie eléison

 

Kyrie eléison,

Christie eléison.

Kyrie eléison,

Christie eléison.

 

BUENOS AIRES, PLAZA DE MAYO, 1955

 

Pero Guernica tuvo su Picasso,

pero quién se hace cargo de una Plaza de Mayo,

bombardeada de súbito,

quién se asusta con susto de cadáveres,

de cuerpos calcinados, del degüello

minúsculo que sólo pueden las granadas;

quién recuerda que eran los civiles

recibiendo magnolias y estampidos

desde aviones – dragones, y que el río lloraba

sabiendo que ni el agua de un océano

limpiaría la sangre,

sabiendo que ni un viento refrescante,

un pampero de alerta

encendería el fuego de las lámparas

en tapiadas memorias.

 

 

BUENOS AIRES, PLAZA DE MAYO, 1974

 

Kyrie eléison,

Christie eléison.

Kyrie eléison,

Christie eléison.

 

¿Pero qué hace este viejo de mierda

que mancha de ostracismo esta plaza, su Plaza,

donde hubo mártires de su sola efigie,

donde Eva gritó, donde murieron,

donde lloraron cuando los recuerdos

comenzaban, y había muerto el tiempo

de vivir sin recordar, del goce pleno

de las sociedades levantadas?

¿Qué le pasa a este viejo, que de guiños

a izquierdas y derechas, a teologías

y filosofías aceite-y-agua,

ciego ha quedado, y Pigmalión histérico,

moldeó a una puta que entrega solo

encefalogramas de vacío,

y a un brujo tarotista que repele

como a asmodeos terribles a este pueblo,

a estos adolescentes de sudores antiguos?

¿Por qué llama imberbes a los jugados

por su nombre y su patria?

¿Por qué este geriátrico de próceres,

sindicatos o mafias o reservas

de carne seca como para charqui?

¿Por qué abre la clepsidra hacia la sangre?

¿Por qué destroza el palomar, creyéndolo

refugio de murciélagos?

¿Por qué no detiene las banderas

que abandonan, coléricas, la Plaza?

¿Por qué se muere decretando el caos

como solo testamento de su genio?

¡Ay, que nadie lamenta

sino la noche la noche que comienza!     

 

3 – Dies irae

 

Dies iræ, dies illa,

solvet sæclum in favilla,

teste David cum Sibylla!

 

BUENOS AIRES Y LA MAR OCÉANO – GUADALUPE Y MARIANO, 1811

 

Ay, Morenito,

ay, mi Mariano,

tengo los senos turgentes

anhelando y anhelando

el diapasón de tu mano.

Ay, Morenito,

ay, mi Mariano,

que mis cartas a tu cuerpo

a mi cuerpo han regresado.

Ay, que vivo entre tiestos,

ay que mendigo una patria,

la Patria que tú fundaste

y a mí misma me han quitado.

Ay mi Mariano Moreno,

que ni besar tus gusanos;

que el veneno, de moreno

te habrá tornado muy pálido.

Ay Moreno, mi Moreno,

que  ya envidio a los corales,

a las algas, a los peces

que van besando tu carne:

carne de amables cerrojos,

carne de las puertas suaves,

carne del grito de cólera,

carne para dilatarse

por la llanura y el Ande;

carne que no funda patrias

en los fondos de los mares;

¿o habrás creado repúblicas

y cardúmenes de sangre?

¡Ay que ese mar se desborda

y llega hasta mi patio,

pero es sordo, pero es mudo,

y ningún beso me trae!

 

Quantus tremor est futurus,

quando iudex est venturus,

cuncta stricte discussurus!

 

 

BUENOS AIRES Y LA MAR OCÉANO – ALICE DOMON Y LÉONIE DUQUET, 1977

 

Je tends les mains vers toi, mon âme est une terre assoiffée de toi.

Léonie, Léonie, ¿qué lengua para el rezo?

             No puedo la palabra ni el silencio.

                         He olvidado el latín, del castellano

                         apenas si en esputos de los otros.

Mon Dieu, mon Dieu,

pourquoi m'as-tu abandonné?

¿Por qué me han urgido con los clavos

que ni a Cristo buscaron en el alba?

Destrozaron mi himen y mis senos,

me ahogaron con orín, y en la picana

¿cómo nombrar a Dios, cómo escucharlo?

¿Qué Calvario es este de las pampas?

¿Qué ruego alzar en catacumbas

donde el grito al grito se sucede?

¿Dónde están mis hermanos, mis hermanas?

¿Dónde están los naranjos de Provenza?

¿Dónde queda la aldea de mi infancia?

¿Cómo puedo despedirme de mi padre?

¿Dónde hallar a mi madre entre los muertos?

¿Qué hice sino poner el bálsamo?

¿Quién dará bálsamo a mi herida?

¿Quién hará de mi herida balsamera?

Ni siquiera hallar polvo para hundirme,

ni siquiera ser polvo sino coágulo.

Ni siquiera hacia el mar, gota al océano;

apenas ese río que entrevimos

un día que también era de barro.

Ni siquiera hacia el mar: el río acecha,

turbio dios de mi amor y de mi espera.

 

Tuba mirum spargens sonum

per sepulcra regionum,

coget omnes ante thronum.

 

URBI ET ORBI, 1952

 

(VOZ EN OFF, MENSAJE RADIOFÓNICO)

Cumple la Secretaría de informaciones de la Presidencia de la Nación, el penoso deber de informar al pueblo de la República que a las 20.25 ha fallecido la señora Eva Perón, jefa espiritual de la Nación.

 

            (GRAFITIS CALLEJEROS)

¡Viva el cáncer!

¡Viva el cáncer!

 

            (VOZ EN OFF, MARÍA ELENA WALSH)

 

Calle Florida, túnel de flores podridas.
Y el pobrerío se quedó sin madre
llorando entre faroles sin crespones.
Llorando en cueros, para siempre, solos.

Sombríos machos de corbata negra
sufrían rencorosos por decreto
y el órgano por Radio del Estado
hizo durar a Dios un mes o dos.

Buenos Aires de niebla y de silencio.
El Barrio Norte tras las celosías
encargaba a París rayos de sol.
La cola interminable para verla
y los que maldecían por si acaso
no vayan esos cabecitas negras
a bienaventurar a una cualquiera.

Flores podridas para Cleopatra.
Y los grasitas con el corazón rajado,
rajado en serio. Huérfanos. Silencio.
Calles de invierno donde nadie pregona
El Líder, Democracia, La Razón.
Y Antonio Tormo calla "amémonos".

Un vendaval de luto obligatorio.
Escarapelas con coágulos negros.
El siglo nunca vio muerte más muerte.
Pobrecitos rubíes, esmeraldas,
visones ofrendados por el pueblo,
sandalias de oro, sedas virreinales,
vacías, arrumbadas en la noche.
Y el odio entre paréntesis, rumiando
venganza en sótanos y con picana.

Y el amor y el dolor que eran de veras
gimiendo en el cordón de la vereda.
Lágrimas enjuagadas con harapos,
Madrecita de los Desamparados.
Silencio, que hasta el tango se murió.
Orden de arriba y lagrimas de abajo.
En plena juventud. No somos nada.
No somos nada más que un gran castigo.
Se pintó la República de negro
mientras te maquillaban y enlodaban.
En los altares populares, santa.
Hiena de hielo para los gorilas
pero eso sí, solísima en la muerte.
Y el pueblo que lloraba para siempre
sin prever tu atroz peregrinaje.
Con mis ojos la vi, no me vendieron
esta leyenda, ni me la robaron.

Días de julio del 52
¿Qué importa donde estaba yo?

II
No descanses en paz, alza los brazos
no para el día del renunciamiento
sino para juntarte a las mujeres
con tu bandera redentora
lavada en pólvora, resucitando.

No sé quién fuiste, pero te jugaste.
Torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo,
metiste a las mujeres en la historia
de prepo, arrebatando los micrófonos,
repartiendo venganzas y limosnas.
Bruta como un diamante en un chiquero
¿Quién va a tirarte la última piedra?

Quizás un día nos juntemos
para invocar tu insólito coraje.
Todas, las contreras, las idólatras,
las madres incesantes, las rameras,
las que te amaron, las que te maldijeron,
las que obedientes tiran hijos
a la basura de la guerra, todas
las que ahora en el mundo fraternizan
sublevándose contra la aniquilación.

Cuando los buitres te dejen tranquila
y huyas de las estampas y el ultraje
empezaremos a saber quién fuiste.
Con látigo y sumisa, pasiva y compasiva,
única reina que tuvimos, loca
que arrebató el poder a los soldados.

Cuando juntas las reas y las monjas
y las violadas en los teleteatros
y las que callan pero no consienten
arrebatemos la liberación
para no naufragar en espejitos
ni bañarnos para los ejecutivos.
Cuando hagamos escándalo y justicia
el tiempo habrá pasado en limpio
tu prepotencia y tu martirio, hermana.

Tener agallas, como vos tuviste,
fanática, leal, desenfrenada
en el candor de la beneficencia
pero la única que se dio el lujo
de coronarse por los sumergidos.
Agallas para hacer de nuevo el mundo.
Tener agallas para gritar basta
aunque nos amordacen con cañones.

 

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Published by Juan Carlos Sánchez Sottosanto - en Poesías
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Comentarios

Leonardo Palacios 08/25/2012 04:22

Me guste tu Trabajo!!

Escucha el requiem de Leonardo Palacios, "Requiem Argentino"
http://www.youtube.com/watch?v=GZJWg2ays24
si te interesa mas de mis composiciones escribeme

Presentación

  • : El blog de Juan Carlos Sánchez Sottosanto
  • : Un blog para poesías propias, traducciones y ensayos
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  • Juan Carlos Sánchez Sottosanto
  • Escritor. Licenciado en Humanidades y Ciencias Sociales UNQuilmes. Bibliotecario Profesional.
Escribió para la revista literaria Oliverio, y ha colaborado en medios gráficos de Argentina, Puerto Rico y España. Autor de la novela "Francisco".
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