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24 marzo 2011 4 24 /03 /marzo /2011 03:03


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El siguiente trabajo es una refundición de la investigación realizada para el seminario Sexualidades, género y derechos humanos, dictado por el Dr. Daniel Jones (UBA – Instituto de Investigaciones Sociales Gino Germani – CONICET), dictado en el Instituto Universitario ISEDET, Facultad de Teología, primer semestre de 2010, para maestrandos y doctorandos.

© Juan Carlos Sánchez

 

5 – Punición y “muerte”

 

La organización de los TJ es estrictamente piramidal en apariencia. La información y la estructura parten desde el llamado “Cuerpo Gobernante” en Brooklyn, se desparrama en las distintas sucursales nacionales y llega a cada congregación local, presidida por ancianos o superintendentes. Con todo, a la hora de la vigilancia y la punición, el poder se atomiza, el panóptico puede adquirir los rostros de cada uno de los miembros. Todos sienten la obligación de vigilar y denunciar a un “pecador”, aunque solo corresponda a un comité de tres ancianos (“Comité Judicial”) la labor de las medidas drásticas. Alguien que ha cometido un “delito” desde la perspectiva dogmática de los TJ puede autodenunciarse o hasta renunciar a ser TJ 1; pero lo más probable es que sea acusado previamente por miembros de la institución, y si la acusación se considera grave, se pasará a su judicialización.

Al igual que de su apocalíptica fallida, existe amplia bibliografía académica sobre este tema, escrita por sociólogos y antropólogos. Comisiones de Derechos Humanos en países francófonos de hecho han prestado mucha atención a algunos detalles de este proceder. Aquí solo sintetizaremos, con especial atención en lo que respecta a un TJ gay, aunque debe señalarse que el procedimiento es el mismo para todos los “delitos”.2

Si un TJ, joven o no, ha pasado del deseo a los “hechos” y esto se ha vuelto público, alcanzará con que dos miembros de la institución lo denuncien ante los ancianos para que estos formen un Comité Judicial de tres miembros, que prestará atención a las denuncias, interrogará largamente al acusado tratando de indagar pelos y detalles sobre lo realizado, y apelando a su arrepentimiento, cosa que implicaría dejar las actividades homosexuales por completo y al mismo tiempo perder ciertos privilegios dentro de la congregación. Si ese “arrepentimiento” no se consigue, el individuo será expulsado de la congregación. Se le darán 15 días para apelar; luego se hará el anuncio a la congregación (“Fulano de tal ha dejado de pertenecer a la congregación de los TJ…”) y se enviará un informe a la sucursal más cercana con detalles del juicio realizado. Las instrucciones precisas para la elaboración de tal juicio constan en un libro que solo los ancianos poseen y debe ser devuelto si dejan de serlo: Presten atención a sí mismos y a todo el rebaño; y en cartas que las sucursales envían a los ancianos de cada congregación, pero que deben ser destruidas cuando han perdido su valor jurisprudencial.

Ser expulsado de la congregación puede ser uno de los actos más traumáticos en la vida de los que la soportan, más allá de la liberación posterior. Si el implicado es un joven o incluso un adulto que ha crecido en el seno de la institución, implicará que amigos de toda una vida ya no lo tratarán, ni lo saludarán siquiera con un simple “hola”. Pasarán a su lado como si no existiera, darán vuelta el rostro o cruzarán la calle. Si tiene familia dentro de la institución, podrá seguir tratando con ella solo si conviven bajo el mismo techo. Caso contrario, también perderá contacto con padres, hermanos, hijos, so pena de que estos mismos sean expulsados. Por lo general la familia acata la norma, creyendo hacer un bien al expulsado, que ante esa presión psicológica regresará a la “organización verdadera”. Algunos lo hacen; otros se enfrentan al desafío de comenzar una vida desde cero. En muchos casos se encuentran sin haber realizado una carrera académica (la institución suele estar en contra de una educación universitaria, y décadas atrás, inclusive, desalentaba los estudios secundarios), con un trabajo mal remunerado, y solos ante una sociedad que hasta hace poco habían evitado como intrínsecamente perversa. No todos tienen los medios económicos para costearse una terapia; no pocos sucumben al suicidio o al menos lo intentan.

La institución ve esto como lo normal. El corte abrupto de relaciones con el expulsado nace de una lectura descontextualizada y literal de 2 Juan 10, 11. El individuo es visto como “muerto” ante los ojos de Dios y de la institución. Muchos son, sin embargo, los que recién entonces, pasado el trauma inicial, tienen la sensación de estar viviendo por primera vez.

 

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6 – Conclusiones

 

A lo largo de este trabajo hemos visto no solo la postura ideológica de los TJ respecto a la homosexualidad, sino el devenir de sus discursos y sus sutiles transformaciones. También hemos visto la difícil y dolorosa situación a la que se encaran aquellos de sus miembros que optan por vivir su homosexualidad con naturalidad, lejos de los dogmas, los clichés, las vigilancias y las imposiciones.

La organización de los TJ lleva 140 años de existencia, y su obsesión con la homosexualidad, algo menos de la mitad de ese tiempo. Su posición ha variado en lo formal, ha aceptado ciertas flexibilidades conceptuales, pero la punición final sólo ha ido aumentando en rigor con el paso del tiempo.

Institución verticalista pero cuyos ojos parecen llegar a todas partes de su interior; institución que soportó las peores persecuciones de los regímenes totalitarios y dictatoriales del siglo XX, ha ido constituyéndose, por efecto paradojal, en un totalitarismo en sí mismo, que no solo conlleva un profundo desprecio a todo aquello que no sean ellos mismos, sino que de manera magistral ha conseguido el dominio sobre los cuerpos y los deseos, sobre las vidas íntimas, aún sobre los pensamientos, de sus miembros. Pese a ser una institución de “puertas giratorias” (los expulsados suman decenas de miles cada año), su agresiva labor proselitista sigue dando sus frutos. No hay allí posibilidades de resistencia interna, como querría Vaggione 3, que sería rápidamente sometida a sus comités y pautas de expulsión. Muchos han intentado una resistencia desde afuera, ex miembros han publicado sus historias de vida, no exentas a veces de exageración y resentimiento; internet abunda en páginas y foros de ex TJ, y muchas de ellas están sostenidas por gays que han rehecho sus vidas. Algunas incluso prestan ayuda, sea en la forma de bibliografía, relatos de vida o apoyo terapéutico.

Si otros fundamentalismos han hecho sufrir a los gays a través de campañas, terapias de choque, etc., no menos refinados han sido los métodos de los TJ, que pese a su fracaso en el tiempo sólo han acentuado su rigidez e increíble dureza en la percepción de la otredad. Con múltiples desilusiones en sus expectativas apocalípticas, con una cúpula que se ha convertido en una gerontocracia, su sistema burocrático y empresarial a través de su publicación anual de millones de revistas, libros y papers, parece una máquina difícil de detener ya, y que solo puede alimentarse a sí misma a través de desvaídas esperanzas, dogmas irreductibles o volubles según convenga, y aparatos de vigilancia y castigo. La percepción de “elegidos en riesgo” que tienen sus miembros, les conduce a llevar vidas en las que conviven certezas absolutas con temores reiterados a caídas, delaciones, deslices que los apartarían de una institución a la que consideran “madre” y a la que han aprendido a venerar más que al propio Dios.

Sólo el tiempo podrá decirnos cuánto de esta maquinaria podrá sobrevivir intacta; por ahora, con todos sus conflictos y resquebrajamientos, goza de envidiable salud.

 

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

FUENTES ACADÉMICAS Y RELACIONADAS

 

Bloom, Harold (2009). La religión americana. Buenos Aires: Taurus.

Eribon, Didier (2001). Reflexiones sobre la cuestión gay. Barcelona: Anagrama.

Figari, Carlos E. (2008). Heterosexualidades masculinas flexibles. En: Pecheny, Figari, Jones (comps.). Todo sexo es político: estudios sobre sexualidades en Argentina. Buenos Aires: Libros del Zorzal.

Foucault, Michel (2000). Historia de la sexualidad I: la voluntad de saber. México: Siglo XXI.

Foucault, Michel (2008). Los anormales: Curso en el Collège de France (1974-1975). Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.

Foucault, Michel (2009). Historia de la locura en la época clásica. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.

Franz, Raymond (1993). Crisis de conciencia. Barcelona: CLIE.

Hobsbawm, Eric (2002). Historia del siglo XX. Buenos Aires: Crítica.

Johnson, Paul (1999). Historia del cristianismo. Barcelona: Javier Vergara Editor.

Jones, Daniel (2010). Sexualidades adolescentes: amor, placer y control en la Argentina contemporánea. Buenos Aires: CLACSO – Ciccus.

Jordan, Mark D. (2002). La invención de la sodomía en la teología cristiana. Barcelona: Laertes.

Laqueur, Thomas (1994). La construcción del sexo: cuerpo y género desde los griegos hasta Freud. Madrid: Cátedra.

Meccia, Ernesto (2006). La cuestión gay: un enfoque sociológico. Buenos Aires: Gran Aldea.

Penton, James (1998). Apocalypse Delayed: The History of Jehovah’s Witnesses. Toronto: University of Toronto Press.

Pérez, José Martín (2000). Los Testigos de Jehová y sus especulaciones sobre el futuro. Barcelona: CLIE.

Vaggione, J. M. (2005). Los roles políticos de la religión: género y sexualidad más allá del secularismo. Paper.

Weeks, Jeffrey (1998). Sexualidad. México: Paidós-PUEG-UNAM.

 

PUBLICACIONES DE LOS TESTIGOS DE JEVOVÁ UTILIZADAS

[Todas las publicaciones provienen de New York, Watchtower Bible and Tract Society; se dará entonces solamente su sigla y el año de publicación en español, a menos que se indique lo contrario]

 

1-      PERIÓDICAS

w – La Atalaya [ha cambiado de nombre en varias oportunidades; comienza a publicarse en inglés en 1879 y en español poco después; se ha tratado de compulsar toda la colección, con preferencia de 1950 al presente]

g - ¡Despertad! [también ha cambiado de nombre; comenzó su publicación en 1919; se ha prestado atención a la colección completa desde 1960 en adelante]

 

2-      DIGITALES

Watchtower Library 2009: English Edition [contiene la mayoría de las publicaciones desde 1950 hasta junio de 2009]

Watchtower Library 2009: Spanish Edition [contiene la casi totalidad de las publicaciones desde 1970 hasta junio de 2009]

 

3-      LIBROS

The New Creation (1904)

ci- Hijos (1941)

fl- Cómo lograr felicidad en su vida familiar (1978)

it- Perspicacia para comprender las escrituras (1991)

jp- Los Testigos de Jehová en el propósito divino (1965)

jv- Los Testigos de Jehová: proclamadores del Reino de Dios (1993)

pt- Presten atención a sí mismos y a todo el rebaño (1991)

Rbi8- Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras: con referencias (1987)

rs- Razonamiento a partir de las Escrituras (1989)

te- Escuchando al gran maestro (1971)

yp- Lo que los jóvenes preguntan: respuestas prácticas (1989)

yp2 – Lo que los jóvenes preguntan: respuestas prácticas. Volumen 2 (2008)

yy- Tu juventud… aprovechándola de la mejor manera (1976)

 

 

 

1 Las consecuencias prácticas son idénticas a las de la expulsión.

2 Para las normativas sobre la expulsión hay una vasta serie de artículos; entre los más exhaustivos, w88 15/4 26-31; w81 15/11 10-25.

3 Vaggione (2005)

 

 

 

 

Todas las imágenes de las tres partes en que hemos dividido este trabajo son fotografías de Robert Mapplethorpe.

 

 


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Published by Juan Carlos Sánchez Sottosanto - en Ensayos
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  • Juan Carlos Sánchez Sottosanto
  • Escritor. Licenciado en Humanidades y Ciencias Sociales UNQuilmes. Bibliotecario Profesional.
Escribió para la revista literaria Oliverio, y ha colaborado en medios gráficos de Argentina, Puerto Rico y España. Autor de la novela "Francisco".
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