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13 septiembre 2012 4 13 /09 /septiembre /2012 01:23

 

 

 

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Manuel Lacunza (1731-1801) fue un jesuita chileno que, abrogada su orden, se refugió en Imola, Italia, llevando una vida fuera de lo común. Dormía de día, rezaba, meditaba, se entregaba a sus aficiones astronómicas y escribía de noche. Aún en vida su obra magna, La venida del Mesías en Gloria y Magestad, corrió en manuscritos bajo el seudónimo de un supuesto judío converso, Josaphat Ben-Ezra. Hoy puede llamar la atención la sensación que causó su muy, muy voluminosa obra, convertida en verdadero best-seller. Ahogado en un accidente, corrieron sus papeles hasta las impresiones, una de ellas costeada por el prócer argentino Manuel Belgrano, y editada en Londres en 1816, en 4 tomos.

Lacunza nunca dejó de ser católico, pero realizó una exégesis de los libros proféticos bíblicos “novedosa”: dejó de lado la tradición patrística (en especial agustiniana) y escolástica, y regresó al milenarismo de los primeros siglos del cristianismo. Trazó una suerte de filosofía de la historia, buscó el literalismo más que el alegoricismo, y anunció la conversión de los judíos, un Anticristo colectivo nacido del seno del racionalismo y de la propia Iglesia, y un cosmos renovado bajo el Milenio, incluida la Tierra. Ramos Mexía manejó su obra, primero manuscrita y luego impresa. Se ha aducido que Lacunza influyó sobre él; hace ya tiempo, Clemente Ricci demostró que sólo tomó aquello en lo que el chileno coincidía con su propio pensamiento. En todo lo demás, lo contradijo. Y lo hizo puntillosamente, llenando de notas los cuatro tomos de la obra. Para principios del XX, sólo los tomos III y IV de su ejemplar habían sobrevivido, y fueron utilizados por Clemente Ricci para su investigación. Donados a la Universidad de La Plata, fueron robados o quizás tirados. Por lo tanto, sólo contamos con citas recogidas por Ricci para una conferencia en la Asociación Cristiana de Jóvenes, Francisco Ramos Mexía: un heterodoxo argentino como hombre de genio y como precursor, reproducida en la revista teológica La Reforma, julio de 1923, pp. 375-443, y en separata.  De allí he extraído y reordenado bajo temas esta suerte de aforismos.

 

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Una somera lectura nos hace descubrir casi a un luterano: allí están las diatribas contra el purgatorio, la transubstanciación, el culto a María; allí el bibliocentrismo y el libre examen; el antipapismo extremo; el concepto protestante de sacerdocio, etc. La cuestión irresoluble es: ¿pudo leer Ramos Mexía a Lutero, a quien nunca menciona, y de quien no había ediciones a mano ni por casualidad en estos lares? Otra hipótesis manejada en algún momento fue que recibió la influencia de su abuela escocesa, supuestamente presbiteriana. Pero dos cosas parecen refutar esto: su abuela, al menos en la documentación, era católica; y de ser presbiteriana, habría más huellas de Calvino –y no las hay- que de Lutero. ¿Pudo llegar Ramos Mexía a este paradigma de motu propio? Es la teoría de Ricci y de varios más; algo increíble en apariencia, pero no imposible.

Se ha respetado la ortografía original; los corchetes son nuestros, no los paréntesis. La fuente ha sido consultada de la hemeroteca de la Universidad ISEDET, cuya biblioteca López posee también la obra de Lacunza en edición de 1816.

Las imágenes corresponden a una página de Lacunza anotada por Ramos Mexía, en ejemplar hoy perdido como queda dicho; a la separata de la conferencia de Ricci donde éste dio cuenta de sus investigaciones; y a un retrato idealizado de Lacunza.

 

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ANOTACIONES A LA OBRA DE LACUNZA

 

 El yo

“…el Christiano como Yo”

 

La salvación

“seu omnes vivent ex fide”

“El Justo vive de la Fee, ante Jesús. El Ygnorante que cierra los ojos (cui dedit unum talentum) ese es como un Bruto, del qual deben hartarse las aves. Si es del número de la Bribonería, tendrá lugar aparte, ubi vermis non moritur, et ignis non extinguitur”,

 

Sobre Juan 17: 24, 25

“id est, hi qui cognoverunt, quia tu me misisti”

 

Sobre las lenguas bíblicas

“Conforme se ha enseñado el latín en todas las Naciones, pregunto Yo: ¿Señores Naciones, no habría mejorado todo Gentil por saber la lengua Hebrea ó Griega, y por ignorar el Latín? ¿De dónde, pues, se conserva?”

 

Sobre las versiones bíblicas

“Si esta falta es solamente de la Vulgata, Yo no lo puedo saber; respecto a que no conozco ni he visto más Libros sagrados que la misma Vulgata. La de los 70 me ha sido inaccesible; y mucho más el original, en Griego, en que fué escrito el Apocalipsis”

 

Contra la Iglesia actual

“Por eso dicen que valen más quince siglos de Roma, que tres oscuros de los primeros Fieles, incluso los Apóstoles; á quienes les levantan que se gobernaban sin Constitución. ¡Ignorantes!”

“Luego la Iglesia presente cerró obstinadamente los ojos a la Luz, y los oídos a las voces de sus enviados, pasados los tres primeros siglos. ¡Quanto más ahora no cerrarán los oídos, y los ojos!”

“Los Christianos herejes que querían imponer a las demás Gentes la ley material de la Circuncisión para indirectamente separarlos de Jesús, y desviar a los Pueblos del conocimiento del Salbador, Luz y vida del mundo, obligaron naturalmente a los Apóstoles y Fieles a confundir y abochornar en público a semejantes Fariseos que no obraban de costumbre como los Judíos. Este cap. 15 [de Hechos] es una verdadera Acta del espíritu del Mundo. Pero no se verá eso en los Concilios de Roma: en ellos no hay más que tinieblas. Ellos son Juez y Pacto”.

 

Sobre los falsos milagros

“¡Señor Autor! ¡No andemos con milagros! todo se ha de andar sencillamente, naturalmente, en virtud del peculio de las fuerzas del Rey!”

 

Contra el propio Lacunza

“Aquí se ha caído el Autor de falondres”

“Esta obra ha corrido muchos manuscritos hasta su impresión, y ha sido traspasada de copia en copia por manos las más sospechosas, entre los Romanos. Aun así, el Autor sienta estas proposiciones con arreglo a su pobre juicio”.

“Este tomo segundo no es cita del Autor, porque el Autor escrivió en quadernos: y en estos quadernos ha corrido su obra bastantes años”.

 

Insuficiencia de la Vulgata latina; la transubstanciación

“Así como hemos tocado algunos embarazos para hacer ver claramente la mente del Autor sobre la caída de Adán, y sus resultas, en virtud de haberle viciado sus proposiciones, ¡hágase cargo el Lector, quan difícil no será darle su verdadera inteligencia con sola la Vulgata, a este capítulo de Isaías, y a otros más! Sobre todo en lo que más ha hecho Roma de las suyas, es en cuanto a su Sacramento del Pan y Vino!”,

 

Contra la Escolástica

“Los que oían en Roma tantos terminazos, se pasmaban de su sabiduría: así como los muchachos, y gente ordinaria, de los títeres, o de los cubiletes. Los de los cubiletes eran generalmente Italianos o Franceses: los Españoles se quedaban generalmente con la boca abierta”.

 

“Sola scriptura”

“¡Sujetémonos a lo que nos digan las Escrituras de Dios, y no a la de los hombres! ¡Hombres que tanto se contradicen!”

“¿Qué mucho que nada se sepa, ni se quiera, si los unos con la hipocresía, otros con el brillo teatral, y entre todos truncando y alejando de ese Libro divino, ad suam ipsorum perditionem, han impuesto y arrollado a la Ygnorancia para que ni respire ni tenga como?”

“Ya está dicho que no hay tradición que valga, absolutamente hablando. No hay más tradición que la verdad y no hay verdad que no está escrita en la Escritura Santa. Si faltare algo esencial no sería el Libro de Dios. Bonum ex integra causa: malum ex quocumque defectu”.

 

Contra los que leen obras devotas pero no la Biblia

“Para que no se molesten en leer el Libro de adivinanzas que es la Escritura Sagrada: cuyo ímprobo trabajo tomaron sobre sus hombros a los S. S. Padres y Doctores en obsequio de la felicidad e ilustración de los Pueblos”.

 

El libre examen bíblico

“Por solo el bueno o el ejercicio de ese principio [la razón] es todo Hombre o digno de premio o digno de castigo. No es hombre el que cierra los ojos. Ese, hizo un ahugero en tierra para esconder el talento recivido”.

 

La cabeza de la Iglesia

“… los que tenemos Fee, estamos ciertos, y evidentemente convencidos, de que Jesu-Christo es nuestra Cabeza visible, y muy visible”.

“Estamos ciertos, que la Cabeza del Papa de Roma nos es absolutamente invisible, increíble, e impropia. Si sabemos la constitución de la Creación, también sabemos que lo vemos a Jesu-Christo. ¿Qué tienen que ver los Christianos con el Rey de Roma?”

 

Sola fides

“La Fee, y las obras, es lo mismo que decir, si lo que se sabe está de acuerdo con lo que se obra. Luz, Ley, Fee, o Verbum Dei, todo es uno. Con un grano de mostaza de Fee basta contra el Apetito, como el Sol contra la Nieve, véase el cap. 1º. secundum Joann.”

 

El sacrificio de Cristo; su Sacerdocio

“El autor avisa a todo el Mundo que destruído, o concluído el Antiguo Testamento en virtud del Nuevo Testamento, por eso es que no debe haber Sacerdotes, ni repetición de Sacrificios, ni diarios, ni anuales: en atención a que el Sacrificio que una sola vez ofreció Jesu-Christo de su Cuerpo, de entre todas las generaciones del Mundo desde Adán hasta su fin”.

“Extinguido el sumo Sacerdocio Levítico, como dice el Maestro y Apóstol, ya no quedó más Sacerdote que Jesu-Christo. Así como su Sacerdocio es espiritual, así también su Reyno por ahora es espiritual, solamente. Mi Reyno ahora no es de este Mundo. Su Reyno sí es espiritual: bajo cuyo principio infalible quod natum est ex carne, caro est: et quod natum est ex Spiritu, Spiritus est. Non mireris, quia dixi tibi, oportet vos nasci denuo, Sec. Joan. cap. 3 v. v. 6, 7”.

“No hay más Sacerdote verdadero que Jesu-Christo, Dios y Hombre. Los demás, todos son falsos: nadie los ha puesto. Léase al Maestro y Apóstol para que se me crea”.

 

El bautismo

“Sepa el Mundo, que la Agua, y el Espíritu Santo son las dos cosas que hacen bolber a nacer el Hombre: en el agua hai un materialismo; y en el Espíritu-Santo una sabiduría preponderantísima e infinita. ¿Y existe uno solo, siquiera, que sea bautizado por Roma? Ante Jesu-Christo veremos si la pregunta tiene algo de más”.

 

La eucaristía

“Así como adorando a una piedra bruta, sería idolatrar, el decir esta piedra es Christo; así también con decir, esto es Jesu-Christo, no se puede salvar la Idolatría en el poco de arina, y poco de vino; donde además de eso se añade que se debe adorar al mismo Padre, y Espíritu-Santo, supuesto que allí se adora al Hijo. A quien calle en este punto no se le admite justificación alguna. Apoc. cap. 2, v. 20”.

 

La segunda venida de Cristo

“Aun todavía están las Naciones en poder del enemigo”.

“¡Jesús, hijo de David, venga tu Reyno!”

“Reducida a un extremo la Guerra del Ante-Christo: destruídos los vínculos de la Sanción de la Creación: apurado individualmente el linaje humano por el brazo omnipotente  de Dios, a decidirse por una o por otra banda: declarada toda Nacionalidad del Globo por el Ante-Christo: firmes los de la Casa de Abraham en la Sanción de la Creación, en Jesu-Christo; y dueños del Campo abandonado por los Enemigos: llegado entonces el plazo, o tiempo, quem Pater posuit in sua potestate; ya todo lo demás es obra exclusiva del Salvador, Juez. Léase sobre todo a Isaías”.

“A todo el género humano, INDIVIDUALMENTE Y PERSONALMENTE, se le está convidando según el lugar que le quepa, o el asiento, quando venga tu Reyno; en el qual Reyno unos tendrán su colocación en el Cielo, y en la tierra; y otros en la tierra nomás; repristinada, se entiende”.

“Los días antiguos son aquellos  antes de ser arrojado Adan del Paraíso. No será ya Adan la cabeza, sino Jesu-Christo. Domine, adveniat Regnum tuum!”

 

El templo material

“El Autor [Lacunza] de acuerdo con todo el contexto de la Escritura, asegura y demuestra manifiestamente que los Hijos de Abraham ó los Hijos de la verdadera Iglesia, no se reunirían en Ciudades, ni en Pueblos, ni grandes ni pequeños; ni que necesitan de ningún templo material, después de haberse destruído a fundamentis el Templo de Jerusalem. Quien tiene Pueblo material, necesita templo material; el que no lo tiene, no lo necesita”.

“Roma decidida para falsificar, sive directe, sive indirecte, las esperanzas de los Hijos de Dios, la Casa de Abraham; así, ni más, ni menos, se ha empeñado en construír templos del verdadero Dios contra el verdadero Dios, contra sus avisos, y expresa voluntad. A la vista está, que todos ellos son Casas de negocio”.

 

La resurrección

“El hombre y su Alma o como se llama, se disolverá: in pulberem converteris. Pero luego resucitará, Caballeros!”

“Se debía disputar si esta noche ha pasado de las doce: y si mucho, o poco. O Yo me engaño, o es una verdad que veo el Lucero de la mañana”.

 

El poder político de la Iglesia Católica

“¿Y habrá bestia, que crea todabía, que el Sacerdocio de Roma ha sido Maestro de los Pueblos? ¿Hay alguno entre los Racionales, que ignore, que Roma ha tiranizado al Mundo, para violentarlo a que cierre los ojos?”

“Todo el Mundo conoce, y sabe que al que se contradice, no se le debe creer. Es así que todo Romano, y Roma misma, más que ningún otro, se contradice millones de veces de palabra, y muchos más millones de veces de obra. Luego Roma es embustera sobre todos los embusteros. Se les desafía sobre nuestras contradicciones, in nomini Domini Jesus”.

 

El purgatorio

“En el momento de morir, los Hijos de Adan (quantos deben convertirse en polbo, y padecer la corrupción) unos suben al Cielo, in ictu oculi; otros bajan al Infierno: pero todos en clase de Animas de Difuntos del Purgatorio; y más se intereza Roma por ellos, que por los vivos. ¡Nos apesta con sus cosas, y con sus corrupciones!”

 

María

“La Virgen María (dicen) fué eximida del Pecado original. Yo saco esta consecuencia: ergo Verbum caro factum non est, ni ninguna carne se salbará. ¡Qué impiedad!”

 

Contra Rousseau

“Digan lo que dixeren los Caballeros Franceses y Ginebrinos, no hay más que dos caminos a seguir, uno de orden, y otro de desorden: el uno de edificar, y el otro de arruinar. Salmo 126.”

 

Un líder

“¿Es cierto que los hombres despreocupados no les ven fin a los males de la Rebolución? ¿Serán del pensar, que se bá a acabar el Mundo? ¿Y ni por un momento verán venir como entre nubes (la ignorancia) a una persona admirable, sea quien fuere, que todo lo remedie? Apoc. c. 5. v. 11”.

 

El buen cristiano

“Sin malicia, ni artificio, ni preocupación: ese es el carácter exclusivo del verdadero Christiano”.

“¿Qué conveniencias deben esperar del Mundo los que cargados de la Cruz del Salvador, están resueltos a estrellarse con el, para ilustrarlo?”

 

 

  

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Published by Juan Carlos Sánchez Sottosanto - en Ensayos
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  • Juan Carlos Sánchez Sottosanto
  • Escritor. Licenciado en Humanidades y Ciencias Sociales UNQuilmes. Bibliotecario Profesional.
Escribió para la revista literaria Oliverio, y ha colaborado en medios gráficos de Argentina, Puerto Rico y España. Autor de la novela "Francisco".
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