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13 febrero 2010 6 13 /02 /febrero /2010 03:45



Posiblemente el más suntuoso de todos los textos de
Las Flores del Mal, donde a un ornato recargado y fetichista Baudelaire agrega el corrosivo concepto de un eterno-femenino ligado a la figura de María, en la que se descarga el sadismo a través de la imagen de los Siete Puñales, los siete sufrimientos de María paralelos a los de su Hijo en el Calvario, dentro del imaginario católico tradicional. La imagen de María aplastando una serpiente también es propia de la iconografía católica. Tono blasfemo que, en definitiva, por tesis o antitesis, sólo un católico podía lograr. Nótense, también, estos rasgos: lo “español” como elemento exótico; el uso de mayúsculas internas para ciertos vocablos especialmente cargados de valor simbólico.

 Madonna.jpg


LVII. - A une madone

Exvoto dans le goût espagnol

 

Je veux bâtir pour toi, Madone, ma maîtresse,

Un autel souterrain au fond de ma détresse,

Et creuser dans le coin le plus noir de mon coeur,

Loin du désir mondain et du regard moqueur,

Une niche, d'azur et d'or tout émaillée,

Où tu te dresseras, Statue émerveillée.

Avec mes Vers polis, treillis d'un pur métal

Savamment constellé de rimes de cristal,

Je ferai pour ta tête une énorme Couronne;

Et dans ma Jalousie, ô mortelle Madone,

Je saurai te tailler un Manteau, de façon

Barbare, roide et lourd, et doublé de soupçon,

Qui, comme une guérite, enfermera tes charmes;

Non de Perles brodé, mais de toutes mes Larmes!

Ta Robe, ce será mon Désir, frémissant,

Onduleux, mon Désir qui monte et qui descend,

Aux pointes se balance, aux vallons se repose,

Et revêt d'un baiser tout ton corps blanc et rose

Je te ferai de mon Respect de beaux Souliers

De satin, par tes pieds divins humiliés,

Qui, les emprisonnant dans une molle étreinte,

Comme un moule fidèle en garderont l'empreinte.

Si je ne puis, malgré tout mon art diligent,

Pour Marchepied tailler une Lune d'argent,

Je mettrai le Serpent qui me mord les entrailles

Sous tes talons, afin que tu foules et railles,

Reine victorieuse et féconde en rachats,

Ce monstre tout gonflé de haine et de crachats.

Tu verras mes Pensers, rangés comme les Cierges

Devant l'autel fleuri de la Reine des Vierges,

Etoilant de reflets le plafond peint en bleu,

Te regarder toujours avec des yeux de feu;

Et comme tout en moi te chérit et t'admire,

Tout se fera Benjoin, Encens, Oliban, Myrrhe,

Et sans cesse vers toi, sommet blanc et neigeux,

En Vapeurs montera mon Esprit orageux.

 

Enfin, pour compléter ton rôle de Marie,

Et pour mêler l'amour avec la barbarie,

Volupté noire! des sept Péchés capitaux,

Bourreau plein de remords, je ferai sept Couteaux

Bien affilés, et, comme un jongleur insensible,

Prenant le plus profond de ton amour pour cible,

Je les planterai tous dans ton Coeur pantelant,

Dans ton Coeur sanglotant, dans ton Coeur ruisselant!




LVII. - A una madona

Exvoto, como hacen en España

 

Por ti yo construiré, Madona, mi señora,

un altar subterráneo cavado en mi miseria,

y ahuecaré el recodo más negro de mi pecho,

allende los deseos mundanos y las burlas,

un nicho de perfecto esmalte azur y oro,

donde residirás, Estatua deslumbrante.

Con mis pulidos Versos, retículas metálicas,

en arte constelada de rimas de cristal,

haré para tu frente una Corona inmensa,

y en mi constante Celo, oh Madona mortal,

un Manto tejeré, a la manera bárbara,

pesado, apabullante, doblado de sospechas,

refugio edificado para encerrar tu encanto,

¡no bordado con Perlas: serán mis propias Lágrimas!

Tu Túnica, Deseo mío, trémulo, ondeante,

intenso Deseo mío, que asciende y que desciende,

pendulante en los montes, en valles reposante,

tu cuerpo blanco y rosa arropado de besos.

De mi Respeto haré la urdimbre del Calzado,

y lo haré de seda, para que tú lo humilles,

prisión aprisionada, opresión de blandura,

para que como un molde preserve tu impronta.

Y si yo no pudiera con mi urgente arte

hacerte un Escabel tallado en Luna argéntea,

pondré a la Serpiente que mis vísceras muerde

debajo de tus pies, y así riendo aplastes,

oh Reina victoriosa, fecunda redentora,

al engordado monstruo de cólera y de esputos.

Verás mis Pensamientos, en orden, como Cirios

del florecido altar de Reina de las Vírgenes,

de cósmicos reflejos la bóveda azulada,

mirándote por siempre con sus ojos de fuego.

Y como todo en mí te ama  y te reclama,

se hará el Todo Incienso, Benjuí, Mirra, Olíbano,

y sin cesar a ti, nevada y blanca cúspide,

ascenderá en Vapor mi borrascoso Espíritu.

 

En fin, para cerrar tu estampa de María,

barbarie y amor haré que se entremezclen,

en un negro placer de crispado verdugo;

los siete capitales Pecados transformados

serán en los Puñales, los siete, que penetren

en tu amor por blanco, y yo, trovadoresco

los hundiré, insensible, en tu Pecho jadeante,

tu Pecho sollozante, ¡tu Pecho hecho hemorragia!



Imagen: Madonna, de Edvard Munch 

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Published by Juan Carlos Sánchez Sottosanto - en Traducciones propias
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  • : El blog de Juan Carlos Sánchez Sottosanto
  • : Un blog para poesías propias, traducciones y ensayos
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  • Juan Carlos Sánchez Sottosanto
  • Escritor. Licenciado en Humanidades y Ciencias Sociales UNQuilmes. Bibliotecario Profesional.
Escribió para la revista literaria Oliverio, y ha colaborado en medios gráficos de Argentina, Puerto Rico y España. Autor de la novela "Francisco".
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